sábado, 1 de junio de 2013

FIN DE LA LIGA 2012/13

Pues ya hemos llegado al final de esta liga (si, si, es cierto, el furbol es el opio del pueblo, estoy de acuerdo, pero un par de "calaíllas" de vez en cuando no hace daño). Y esto es lo que puedo decir de la última jornada:

- CHAMPIONS: Me alegro mucho de que finalmente haya sido la Real Sociedad la que haya accedido al cuarto puesto. Puede ser un fenómeno fugaz como el Athletic de Bielsa, pero me parece que han desplegado un gran juego. Destacar además la "torpeza" de Valverde de comunicar al vestuario su marcha ANTES del partido. Cuando te vas a jugar un objetivo importantísimo en 90', ¿Cómo puedes ser tan egocéntrico y centrar la atención en ti?

- DESCENSO: Pues aquí ha habido marcha. Muchas cosas para comentar. Vayamos por partes:

CELTA: Alguien se tenía que salvar. Creo que eso es lo que se puede decir. No es por restar méritos al celta, en absoluto, pero el nivel de los cuatro que se jugaban el descenso este año ni ha sido  ni mucho menos el esperado para equipos de primera división.

ZARAGOZA: ¿Cómo se puede denominar su descenso? Creo que lo suyo es justicia kármica. Después de unas cuantas temporadas rozándolo, relacionado con escándalos de maletines de la mano de Agapito, le tenía que llegar el momento. Destacar el feo gesto de la afición al silbar efusivamente a Bienvenu cuando salió al campo. Si te juegas la vida y estás dividido, lo más probable es que ocurra lo que al final ha ocurrido.

MALLORCA: Tienen que pagar justos por pecadores, pero creo que Gregorio Manzano se merece con creces el descenso. El mallorca siempre ha sido de esos equipos que me ha caído simpático, con algunos jugadores que me parecen muy dignos, pero si tienes a un entrenador que no da la talla (y lo han sufrido equipos como el Atlético de Madrid o Sevilla) es muy difícil salvarse de la quema.

DEPORTIVO: El equipo implicado en la lucha con el que más afinidad sentimental tengo. Además su entrenador, Fernando Vazquez, es un tipo que me cae fenomenal. Pero no han encontrado en ningún momento su manera de jugar, además de no tener una plantilla para nada competitiva (Es complicado, cuando tu referente es Valerón, que por muy bueno que sea ya tiene una edad, o cuando tu "delantero pichichi" es Riki)

Ánimo y a volver el año que viene (o a intentarlo)

martes, 23 de abril de 2013

Las verdades de Montoro

Puedo creer que este señor, con esta cara tan simpática, crea que la mayoría de los españoles no somos demasiado "avispaos". Al fin y al cabo, el Partido Popular obtuvo la mayoría absoluta en las últimas elecciones, cuando todos sabíamos (a pesar de lo que decía su programa electoral) lo que iba a ocurrir...


Pero ha ido un paso más allá. Lo que Cristobal Montoro debe pensar es que el nivel intelectual de los españoles no llega para leer. Vale que el informe está en ingles (aspecto en el que un servidor no es que destaque, en absoluto), pero no hay que ser filólogo para entender lo que dice:

                                                   2009         2010    2011      2012








(Por si alguno no se fía, puede ver el informe completo publicado por Eurostaat aquí)

Pues este mismo señor decía, hace apenas 2 meses, que el déficit de 2012 se situaba en el 6,7%. Después vino el Eurostaat y le corrigió, destapando la mentira del ministro de hacienda, que había utilizado criterios que sólo los usaba él mismo (Noticia)

Y ayer, 22 de Abril, el Eurostaat publica el documento oficial de balances de los distintos países de la unión. Y cuenta, dentro de las deudas del estado español, como no, el rescate a la banca. ¿Qué pensaba el Sr Montoro? ¿De dónde, según él, sale ese dinero?

En definitiva, sigue demostrándose la desfachatez y la malicia de los componentes del gobierno. Escándalo tras escándalo, mentira tras mentira, van inflando el globo. Y todo tiene su límite. Las protestas, de momento, son pacíficas. Pero viendo que nada cambia (o si lo hace, es a peor), nadie sabe hasta cuando será así.



domingo, 20 de enero de 2013

Thibauting

El portero del Atlético está dando mucho que hablar. Y es que la fiebre por Courtois, el joven portero de 19 años, ha traspasado todas las fronteras, llegando a crearse un movimiento digital, el "Thibauting", con representantes de todos los continentes.

El objetivo es, básicamente, enviar una foto donde alguien emule, en cualquier lugar, una de las estiradas del portero belga.

Thibauting desde Benin, África

Este, de un Eritreo residente en Holanda

Y para terminar, este último desde Miami, origen del movimiento.

Si estás interesado en participar, puedes hacerlo desde Aquí

Y ahora hablando un poquito más sobre Courtois. Es cierto que es un gran portero, con un futuro enorme, y que el Atlético tiene una gran suerte de tenerlo para defender la portería. La prensa lo alaba, pero tiene, a mi juicio, un gran defecto que debe pulir para llegar a ser un portero "top" (como diría aquél portugués). Y es que, con su 1,92 m., no tiene la seguridad suficiente como para hacer suyos todos los balones aéreos. Es cierto que después suple esto, en muchas ocasiones, con sus reflejos, pero otras no hay tanta suerte.

Un ejemplo de esto es la cuádruple ocasión del Betis en el último partido de liga, que terminó salvando con una gran intervención, o el gol del empate del partido de liga contra el Mallorca.

Una de las ocasiones en las que Courtois aprovecha su altura y domina el juego aéreo.

PS: También es mejorable la actuación de Thiabut frente al Real Madrid, partidos donde siempre hace una pifia mínimo. Parece que le tiemblan las piernas. Pero nadie es perfecto.

sábado, 9 de junio de 2012

Londres, 1953



El Acuerdo de Londres de 1953 ofrece un ejemplo de alivio de la deuda externa, la vinculación del pago al desarrollo económico y las capacidades exportadoras. El convenio fue promovido por Estados Unidos, Francia, Reino Unido y otras naciones, todas las cuales parecen haberlo olvidado en estos Por Friedel Hütz-Adamsdías.
Por Friedel Hütz-Adams


     A primera vista, podría causar cierta sorpresa el alivio de la deuda alcanzado mediante el Acuerdo de Londres. Al renunciar a la mayoría de sus pretensiones en contra de la República Federal de Alemania, los poderes victoriosos de la Segunda Guerra Mundial ayudaron a un país que, apenas unos pocos años atrás, había atacado y destruido parcialmente sus propios territorios. Desde una perspectiva realista, sin embargo, este acuerdo representó no tanto un gesto de reconciliación con un viejo enemigo sino, antes bien, una decisión política fríamente calculada. Por medio del alivio de la deuda, los países acreedores buscaban ayudar a la economía y población alemanas a reconstruir su país, estabilizar su democracia y participar en el comercio mundial. Fueron estas motivaciones políticas las que condujeron a su renuncia extensiva de reclamaciones no canceladas, una renuncia que, apreciada desde la perspectiva contemporánea, fue mucho más allá de lo estrictamente necesario.
Adicionalmente, existía otra consideración que incrementó el interés de los países acreedores por aliviar una amplia proporción de las deudas: sus demandas a Alemania después de la Primera Guerra Mundial habían sido una de las razones para la inestabilidad económica de la República de Weimar, uno de los factores que facilitaron el surgimiento del Nacional Socialismo y la toma del poder por Adolf Hitler.



     La dimensión de las deudas en 1952

Después de la Segunda Guerra Mundial, una parte de las deudas alemanas contraídas en la preguerra permanecía todavía sin ser cancelada. Principalmente, tales obligaciones no canceladas estaban compuestas por los préstamos privados, los préstamos Young y Dawes contratados para pagar reparaciones, los préstamos obtenidos después de la guerra y los préstamos derivados del Plan Marshall.
En los primeros años de la posguerra, Alemania no se encontraba en condiciones de pagar sus deudas pues había sido golpeada por el conflicto bélico y su industria había sido parcialmente desmantelada. En 1951, se logró arreglar una condonación parcial de las deudas de la posguerra con los tres poderes aliados de Occidente.
A efectos de poder arribar a una solución global que contemplara la renegociación de todas las deudas anteriores y posteriores a la guerra, las deudas con los gobiernos y bancos privados y las deudas contratadas con inversionistas privados, se estableció una conferencia central en Londres, desde el 28 de febrero al 8 de agosto de 1952, con un receso de seis semanas. La misma duración de las conversaciones indica cuánta energía se destinó a encontrar una solución. En dicho evento estuvieron presentes representantes de 20 países acreedores, del Bank for International Settlements y de los acreedores privados.
Estados Unidos era la potencia que impulsaba tácitamente las negociaciones. Entre sus objetivos se encontraba evitar que, cual consecuencia del bloqueo del acceso alemán al mercado monetario internacional, se gestase un debate permanente y creciente en torno a las viejas deudas. Se buscaba también perpetuar la dependencia alemana de los préstamos públicos provenientes de Estados Unidos (Kampffmeyer 1997).
Alemania recibió una primera gran concesión cuando se fijó el monto total de la deuda a ser renegociada: 29.700 millones de marcos, de los cuales 13.600 millones correspondían a las deudas de la preguerra y 16.200 millones a créditos contratados en la posguerra (cifras basadas en el valor de oro).
De esta manera, con anterioridad al comienzo mismo de las negociaciones, se había logrado aliviar a Alemania de todo el interés y el interés compuesto acumulados desde la suspensión de pagos en 1934 y 1939, respectivamente. Según cálculos modestos basados en una tasa de interés del 5,5 por ciento, aquello significaba que, indirectamente, a Alemania se le había condonado, por lo menos, 14.600 millones de marcos (Hersel 1997). Según la delegación alemana, únicamente para poder saldar sus deudas de la preguerra, la República Federal Alemana habría tenido que destinar una suma anual de 1.500 millones de marcos aproximadamente. Y esto aparecía como intolerable (Abs 1991).



    El Acuerdo de Londres

A diferencia de la mayoría de las conferencias sobre deuda efectuadas en nuestros días, la Conferencia de Londres no pretendía solamente encontrar una solución temporal a los problemas de liquidez sino que, además, se especificaba que el plan de arreglo debería:


       * Tomar en consideración la situación económica general de la República Federal y los efectos de las limitaciones en su jurisdicción territorial; no se debería dislocar la economía alemana a través de efectos indeseables sobre la situación interna financiera. Tampoco se debería drenar indebidamente los recursos alemanes, existentes o potenciales, emanados del comercio exterior. El arreglo no deberá aumentar notablemente la carga financiera de ninguno de los tres gobiernos.


        * Hacer preparativos para un ordenado arreglo global y asegurar un tratamiento equitativo y justo de todos los intereses afectados.
Mediante estos objetivos de largo alcance, se puso el énfasis no en la obtención de los más altos pagos posibles sino en el aseguramiento de la solvencia de la República Federal de Alemania y, de esa manera, en su desarrollo económico y político posterior (Kampffmeyer 1997).


En concordancia con lo anterior, los países acreedores hicieron amplias concesiones. En el curso de las negociaciones, Alemania recibió un alivio del 50 por ciento de las deudas contraídas antes y después de la guerra. La deuda restante llegaba a los 14.450 millones de marcos. De hecho, esta cantidad se redujo aún más en tanto "2.500 millones de marcos no habían sido cargados con intereses; 5.500 millones tenían una tasa de interés que llegaba a los 2,5 por ciento y para 6.300 millones de marcos se estableció un interés que, en promedio, oscilaba entre 4,5 y cinco por ciento. El interés compuesto no fue tomado en cuenta. Todo esto influyó decisivamente en el cálculo de la deuda restante pues, en la mayoría de las cantidades todavía sujetas a negociación, los intereses no pagados eran más altos que los capitales no amortizados (Abs 1991). Se decidió que, durante los primeros cinco años (1953-57), se suspendería el pago de las deudas: Alemania sólo debía pagar anualmente el interés correspondiente a 567.200 millones de marcos. Desde 1958 a 1978, se realizarían pagos anuales de 765 millones de marcos.
Se estableció una corte de arbitraje en caso de que la economía alemana se recuperase menos rápidamente de lo esperado y de que su incapacidad para pagar produjese conflictos.
Los países acreedores estaban conscientes de que, para poder pagar sus deudas, Alemania debería alcanzar un superávit comercial. Consecuentemente, y para ayudarla en sus esfuerzos, los acreedores impulsaron políticas de liberalización comercial (Kampffmeyer 1997). Su propósito era "permitir que Alemania cubriera sus obligaciones solamente por medio de sus excedentes de exportación; quedaba fuera de discusión que pudiera esperarse que cancele sus deudas mediante un castigo permanente a sus reservas monetarias" (Abs 1991).


A pesar de las amplias concesiones efectuadas por los países acreedores, existieron múltiples voces alemanas que consideraron que los pagos impuestos eran intolerables. El resultado de las negociaciones fue vehementemente criticado (Abs 1991). Los pagos se mantuvieron por debajo del cinco por ciento de los ingresos por exportaciones. Incluso en 1952 los pagos previstos por el Acuerdo de Londres llegaron al 3,35 por ciento de los ingresos alemanes por exportaciones, los cuales alcanzaban 16.908 millones de marcos. Debido al fuerte incremento de las exportaciones alemanas, que en 1960 alcanzaron los 47.952 millones de marcos y que en 1970 representaban 125.280 millones, tal porcentaje pudo haberse reducido incluso por debajo del uno por ciento si Alemania no hubiese comenzado en 1953 a transferir anualmente más dinero del que estaba obligada. Así, para los años 60, con excepción de unas minúsculas cantidades remanentes, todas sus deudas habían sido repagadas adelantadamente.



     Propósitos y consecuencias

En resumen, se podría sostener que los propósitos del Acuerdo de Londres fueron plenamente alcanzados. A diferencia de las estrategias utilizadas durante la República de Weimar, no se verificó una parálisis de la política económica alemana; el país se concentró en su reconstrucción económica en lugar de intentar probar, o incluso ocasionar, su incapacidad para satisfacer los pagos impuesto.
Las deudas remanentes eran soportables para Alemania y, por ende, facilitaron una planeación financiera coherente. La República Federal de Alemania se convirtió en un deudor predecible en el mercado monetario mundial y obtuvo créditos frescos; su moneda permaneció estable y, desde 1958 en adelante, era libremente convertible. Finalmente, las empresas extranjeras pudieron anticipar el desarrollo económico posterior e invertir en la reconstrucción de Alemania.
Por todo lo anterior, se torna evidente que el Acuerdo de Londres desempeñó un papel importante en la reconstrucción de Alemania. A través de una renuncia de amplio alcance a las deudas e intereses no cancelados, el Acuerdo le dio una nueva oportunidad a la economía alemana.




Fuente: Tercer mundo económico

viernes, 6 de abril de 2012

El estado y la mafia


La colaboración entre las mafias y el Estado comienza a ser tan estrecha que no sabe uno dónde terminan aquéllas y comienza éste. Llega el crimen organizado y le dice al Estado: “Quítame de encima a este juez que no hace más que tocarme los cojones”. Y el Estado va y se lo quita, hoy por ti, mañana por mí. A la semana siguiente vuelve la mafia y dice: “Fulmina a esta cúpula policial, que ha tenido los huevos de investigarme”. Y el Estado liquida a la cúpula policial para que la bofia tome nota de lo que se puede y de lo que no se puede perseguir. A veces es el mismísimo Al Capone el que telefonea a su homólogo en el Gobierno para exigirle que destituya a un grupo de inspectores de Hacienda que ha osado meter las narices en sus negocios. “Ningún problema”, le responde el homólogo estatal mientras firma el cese de los presuntos implicados.

Pero no han transcurrido ni cien días de todo lo anterior, cuando el jefe de mantenimiento de la mafia se da cuenta de que tiene los sótanos repletos de billetes de 500 euros, con los consiguientes gastos de almacenaje. “Oye”, le dice a su contacto en el Gobierno, “necesitaría blanquear unos 25.000 millones porque se me sale la pasta por las costuras”. “Me viene de perlas”, le responde el contacto gubernamental, “estáis indultados de antemano a cambio de una comisión del 10%”. Y ahí tenemos 25.000 millones, procedentes de la trata de blancas o del tráfico de armas, entrando en el torrente sanguíneo del cuerpo social con todas las bendiciones de los ministerios de Economía y Hacienda. Claro que como necesitamos aparentar que somos gente de orden, endurecemos al mismo tiempo el código penal para los delitos menores, prohibimos el aborto y penalizamos la píldora del día después. Creíamos que solo nos daba órdenes el Tercer Reich, pero la Cosa Nostra aprieta también lo suyo

JUAN JOSÉ MILLÁS

El País (06 Abril 2012)

sábado, 17 de marzo de 2012

Sobre lo rápido que van los neutrinos



Hace unos meses surgió la noticia de que el experimento OPERA publicó que había medido neutrinos que viajaban a una velocidad mayor que la de la luz

¡¡OH DIOS MIO!! ¡¡EINSTEIN LA CAGÓ!!



Que noooo. Al final resulta que el personal del laboratorio italiano de Gran Sasso ha achacado esos resultados a un error de medición. Asi que parece que, por lo menos de momento, Albert sigue teniendo razón

Fuente: CERN News



sábado, 3 de marzo de 2012

Discursos para la libertad (Vol I)

En estos tiempos de protestas, manifestaciones, injusticias y despotismo por parte de ciertas autoridades, mirando atrás se ve que han existido situaciones peores, y que ya ha habido gente capaz de dar forma a las palabras para hacer bonitos y emotivos discursos, que son capaces de hacer lo que no pueden los dirigentes sindicales ni los políticos de izquierdas (ni de derechas). Son capaces de conmover, de hacer que la sangre arda, de motivar, y de querer luchar por esos derechos, de luchar por la libertad.

Para hacer esos discursos, no hace falta falta ser político. Ni siquiera saber de política. Hay que tener sensibilidad, hay que ser consciente de la importancia del hombre, de sus derechos y de sus libertades.

Y en esta "sección" quiero poner esos discursos que me hacen reaccionar. Que me emocionan, que me empujan, que me hacen darme cuenta de las injusticias.

De todos esos discursos que he escuchado, el que abre esta sección es uno de los más bonitos que he escuchado nunca. Pertenece también a una de las películas que mas he visto, a una película que no me canso de ver. Posiblemente ningún otro discurso que ponga podrá igualar a este.

Charles Chaplin, en su película "El gran dictador". Los que conozcan este film serán capaces de situar perfectamente la escena dentro de la película, y recordarán la bonita historia que tiene detrás. A los que no la hayan visto, les animo con todas mis fuerzas a que saquen un rato y la vean. Es imprescindible.