Siempre se habla de la ley D'hondt, pero el verdadero problema reside en el reparto de escaños según las circunscripciones. Es incomprensible que, por ejemplo, el país vasco, teniendo unos 1,2 millones de habitantes elije a 19 diputados, mientras que Madrid, con 6,5 millones, "sólo" elije a 36. Es decir, con el triple de población, ni siquiera llega a la mitad de los diputados. ¿Acaso mi voto vale menos que el de un bilbaíno?
Es absurdo que en unas elecciones generales, todo se vote por circunscripciones y provincias, si lo que estamos eligiendo, al fin y al cabo, es lo mismo y nos afecta a todos.
Suponiendo un reparto equitativo de los escaños con respecto al porcentaje de votos el mapa del congreso cambiaría ostensiblemente, como se ve en el gráfico

Mención especial consiguen UPyD y IU, que aumentarían considerablemente su número de diputados.
¿Y que posibilitaría esto? Una democracia más plural, más abierta y con más posibilidades. Incluso con el abrumador resultado de estos comicios no habría mayoría absoluta, y se tendría que contar con otros partidos minoritarios (pero de nivel nacional, no nacionalista) para gobernar, fomentando el debate y el consenso.
Pero claro, esto es la pescadilla que se muerde la cola. No veo a Rajoy (o a Rubalcaba) cambiando este sistema para tener más dificultades a la hora de gobernar ellos...
Quizá un año de estos...